“HOMBRES
INTREPIDOS NACIDOS DEL CIELO, CABALLEROS EN LA PAZ Y DEMONIOS EN LA GUERRA,
DIOS LOS BENDIGA EN CADA SALTO, POR QUE CADA SALTO ES, UNA OFRENDA DE VIDA Y
AMOR.”
“LVI” ANIVERSARIO DEL
PARACAIDISMO MILITAR ECUATORIANO
El hombre
se hace más grande a medida que se conoce a sí mismo y conoce la historia su patria,
la misma que está escrita en páginas de gloria, en hechos que han demostrado a
través de los tiempos, que la personalidad de la nación se ha ido forjando con
sacrifico, valor y la sangre de aquellos valientes que ofrendaron su vida por
nuestra preciada libertad.
Un 29 de
Octubre de 1.956, treinta y cinco soldados Ecuatorianos, dieron su primer salto
en paracaídas desde un avión C-47 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, comandados
por un loco soñador, por el Capitán Alejandro Romo Escobar, en las
inmediaciones de Salinas, madurando la idea de fundar esta nueva especialización
en las Fuerzas Armadas Ecuatorianas.
La destreza y fe de estos
hombres los llevo a realizar lo que parecía imposible en aquella época, surcar por los aires cual águilas y llegar a
tierra firme para cumplir su misión y
alcanzar la victoria, cada pecho es un valuarte, cada alma un altar, el fuego
de volcanes fue la sangre que gritó en sus venas; Dios, Patria y Libertad.
Después
de que este puñado de valientes soldados realizara su primer salto en
paracaídas, se origina el Cuerpo de Paracaidistas del Ejercito con asiento en
Quito, posteriormente se crea un Destacamento Especial de Paracaidistas que
incluía a la Escuela de Fuerzas Especiales, un Destacamento Especial de
Paracaidistas en Quevedo y otro en Santo Domingo de los Colorados.
En 1.965
los Destacamentos Especiales de Paracaidistas se transforman en el GFE Nro.1 en
Quito, GFE Nro. 2 en Quevedo y el GFE Nro. 3 Sto. Dmgo. y ya en 1.967 nace
oficialmente la Brigada de Fuerzas Especiales donde se continuaron dictando sus
cursos de Fuerzas Especiales.
En 1.986
se cambia la denominación del GFE Nro.1 por GFE Nro. 27, GFE Nro.2 por GFE
Nro. 26, GFE Nro. 3 por GFE
Nro.25 hasta la actualidad formando parte también el GEK y la EFE-9 preparando
tropas especiales con los cursos de; paracaidista, comando, jefe de salto, guía
de salto, maestro de salto, salto libre, slo, andinismo, contraterrorismo,
francotirador y guía de canes.
Los Paracaidistas son aquellos
hombres que por un noble ideal están dispuestos a morir; en su corazón se ha
marcado el verdadero significado de patriotismo y civismo; aquellos en la que
la razón se ha mentalizado la idea de buscar días mejores
para un pueblo soberano; en ellos existe el desafío de someterse al rigor de la
disciplina, la inclemencia del tiempo, el vaivén de la naturaleza, y vencer al
enemigo, al peligro y a la muerte, importante connotación tiene que rendir
culto a la Patria y a sus héroes. Aquí están los soldados que jamás pensaron en
el peligro, si no que estuvieron dispuestos a defender a su Ejército y a su
pueblo, hasta el último aliento de su vida.
La acción
de las fuerzas especiales es considerada crucial dentro de la misión del
Ejército ecuatoriano, labor de extrema responsabilidad y peligro, no solo por
su exigente preparación en las artes militares, sino por la constante
preocupación en asimilar una educación académica de altísimo nivel que permita
conocer y analizar el escenario de conflicto.
El Ejército ecuatoriano, como
ha sido su característica se apoya en fundamentos sólidos y permanentes,
fortaleza que está bien resguardada en las manos de los soldados de sus fuerzas
especiales, hombres con cualidades morales y espirituales reconocidas y
elevadas, forjados en la dureza, el sacrificio, honestidad, la verdad, el honor
y ante todo en el amor y entrega a su patria, profesionales de las armas cuyas
hazañas están escribiéndose permanentemente, siguiendo un nuevo horizonte que
hoy más que nunca la institución armada lo asume con decisión y con la premisa
de que no debemos detenernos ante la corriente del cambio y la modernización
que exige el milenio y las necesidades del hombre contemporáneo.